Aunque Isaías Gamboa Herrera es ampliamente recordado como poeta y autor de la novela “La Tierra Nativa“, suele pasarse por alto su prolífica trayectoria docente en diversos países de Latinoamérica y su carácter innovador en el ámbito pedagógico.
Hijo de Mateo Gamboa Llanos y Teresa Herrera Córdoba, “Mamá Tere”, una mujer “dotada de una inteligencia superior y una memoria prodigiosa” que les enseñó a él y a sus hermanos a leer y escribir. Mamá Tere heredaba de la Familia Herrera una afición por las letras y la cultura. Ingresó luego al Colegio de Santa Librada, en donde adelantó sus estudios superiores. Recibió lecciones de gramática y literatura de Alcides Isaacs, hermano de Jorge Isaacs, autor de La María y de Eustaquio Palacios, autor de El Alférez Real.
En abril de 1893, a instancias de sus hermanos Paulino y Francisco Antonio, viajó a San Salvador donde elos se habían marchado por la inestabilidad política reinante. Allí, aparte de escribir y publicar, emprendió sus labores docentes y se dedicó a la enseñanza del castellano, la retórica y la estética. Aprendió inglés y francés por su cuenta, materias que luego enseñaría.
En 1898 retorna a Colombia, y en Bogotá, se dedica de nuevo al magisterio y se hizo subdirector del Instituto Froebel, un importante establecimiento educativo privado de finales del siglo XIX que desempeñó un papel fundamental en la renovación pedagógica y literaria de Colombia.
Friedrich Fröebel Bardeen (Federico Froebel -1782-1852), fue un pedagogo alemán, creador de la educación preescolar, del concepto del jardín de infancia (kindergarden) que revolucionó la educación. Bajo la gestión de Gamboa, el Instituto Froebel se transformó en un dinámico foco intelectual en Bogotá. El plantel estuvo estrechamente conectado con destacados poetas, periodistas y literatos de la época.
El instituto contaba con su propio órgano de difusión y medio informativo: el periódico El Didascálico. Este diario escolar era redactado y dirigido por el propio Isaías Gamboa en las instalaciones del plantel. Servía tanto para exponer las directrices pedagógicas de la institución como para publicar colaboraciones literarias y poemas del círculo de intelectuales bogotanos que frecuentaban el instituto.
La continuidad institucional del Instituto Froebel se vio abruptamente interrumpida por el contexto político del país. En octubre de 1899 estalló la Guerra de los Mil Días, la conflagración civil más sangrienta de la historia republicana de Colombia. Debido al conflicto militar, gran parte de sus profesores y directivos —incluyendo al propio Gamboa, quien se unió a las tropas revolucionarias liberales y alcanzó el grado de coronel— abandonaron las aulas para ir al frente de batalla.
A pesar de su corta existencia operativa a finales de ese siglo, el Instituto Froebel sentó un precedente histórico en Bogotá para la paulatina asimilación formal de las metodologías de enseñanza activa en el país. Al perder la guerra los liberales, que buscaban un país más abierto al cambio y la justicia social, Gamboa salió hacia centroamérica. En Costa Rica, fue por breve tiempo profesor de literatura en el Colegio Superior de Señoritas. Siguió luego para Ecuador y luego Chile donde vivió los años más felices de su vida, tanto por su labor de poeta y escritor, como su labor docente. Fue profesor de varias instituciones, en especial el Liceo La Ilustración.
La historiadora chilena Verónica Ramírez Errázuriz, escribía en 2023 un artículo sobre la educación femenina en Chile en el que comenta: “El Liceo La Ilustración se había fundado en Concepción en la década de 1880, pero en 1892 se trasladó a Santiago y se instaló en el palacio de Víctor Echaurren Valero, político y diplomático chileno. Mercedes Badilla contrató allí a reconocidos profesores y artistas de la capital para las asignaturas de Matemáticas, Ciencias Naturales, Historia, Geografía, Inglés, Francés y Castellano, varios de ellos docentes del Instituto Pedagógico, como Rodolfo Lenz y Julio Montebruno. También trabajó allí el poeta colombiano Isaías Gamboa. Esto atrajo a las familias más distinguidas de Santiago, así como a otras acomodadas de Concepción que enviaron a sus hijas como internas, a lo que se sumó que este colegio había asumido de forma temprana los planes generales de los liceos de hombres, lo que le había posibilitado obtener varios diplomas de bachillerato frente a la Comisión Universitaria.”
Tristemente, Isaías se enferma, no sin antes terminar su novela “La Tierra Nativa” y busca regresar a Colombia, falleciendo en su intento en 1904, al ser bajado del barco que lo llevaba a casa en el puerto de El Callao, en el Perú.
Aparte de su parque y estatua en el Barrio San Antonio, Cali ha honrado su labor educativa al nombrar la Institución Educativa Técnica Industrial Isaías Gamboa, la cual tiene su radio de acción en la Comuna 1 (barrio Terrón Colorado y sectores aledaños). Sin embargo esta institución oficial está conformada por cinco sedes educativas en varios sectores de la ciudad. Históricamente, la escuela original “Escuela #17 para varones Isaías Gamboa” operaba en lo que hoy en día es la sede de la Biblioteca del Centenario, en el barrio El Peñón.
La Biblioteca Pública Municipal Isaías Gamboa, forma parte de la Red de Bibliotecas Públicas de la ciudad.y se encuentra situada en la Calle 32A Norte # 3AN – 05, en el barrio Berlín de la Comuna 4.
Hugo Cuevas-Mohr
Nota: Al conocer la familia afectiva de Isaías en Chile, se nos abren nuevos horizontes para conocer su labor poética y educativa en este país y los lazos tan estrechos que ha gusrdado la familia de Sara Swidersky (Swiderski), la princesa de Isaías, con la familia de Isaías en Colombia.

